Copias sin limite

Los españoles no estábamos preparados. Y nuestro sistema de justicia criminal tampoco

por Rodríguez Fernández, Ignacio

Artículo
ISSN: 1889-0016
Madrid Iustel 2017
Ver otros artículos del mismo número: 71

“El problema de los españoles no es que sean cobardes, que no lo son. Su problema es que nunca están preparados”. Entrecomillo indebidamente la frase porque esto no es una cita literal sino el recuerdo, probablemente inexacto, que guardo de un libro de ficción que leí hace bastantes años. Con las comillas sólo quiero indicar que estas palabras son empleadas por un personaje de la novela de marras: La fragata Surprise. En el contexto de las “guerras napoleónicas”, el capitán John Aubry, el inolvidable marino inglés creado por el escritor Patrick O’Brien (autor muy catalanófilo, por cierto) se dirige de ese modo a su subalterno mientras contempla el lamentable caos que se vive en la cubierta de un navío de guerra español (bautizado por el autor inglés con el inverosímil nombre de “Cacafuego”). Los españoles se han visto sorprendidos, y superados, por el ataque inesperado de la pequeña fragata Surprise, comandada por Aubry (“al fin y al cabo nuestro barco es la Sorpresa”). Ni que decir tiene que el marino inglés captura sin dificultad su presa. [...]


  • Formato: PDF
  • Tamaño: 1.290 Kb.

Agregar valoración

Para este apartado es necesario identificarse mediante la opción "Acceso" en el menú superior

“El problema de los españoles no es que sean cobardes, que no lo son. Su problema es que nunca están preparados”. Entrecomillo indebidamente la frase porque esto no es una cita literal sino el recuerdo, probablemente inexacto, que guardo de un libro de ficción que leí hace bastantes años. Con las comillas sólo quiero indicar que estas palabras son empleadas por un personaje de la novela de marras: La fragata Surprise. En el contexto de las “guerras napoleónicas”, el capitán John Aubry, el inolvidable marino inglés creado por el escritor Patrick O’Brien (autor muy catalanófilo, por cierto) se dirige de ese modo a su subalterno mientras contempla el lamentable caos que se vive en la cubierta de un navío de guerra español (bautizado por el autor inglés con el inverosímil nombre de “Cacafuego”). Los españoles se han visto sorprendidos, y superados, por el ataque inesperado de la pequeña fragata Surprise, comandada por Aubry (“al fin y al cabo nuestro barco es la Sorpresa”). Ni que decir tiene que el marino inglés captura sin dificultad su presa. [...]


  • Formato: PDF
  • Tamaño: 1.290 Kb.
  • Lectura offline protegida
  • Lectura online

Agregar valoración

Para este apartado es necesario identificarse mediante la opción "Acceso" en el menú superior
  • Español