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Lectura de urgencia de las reacciones frente al COVID-19 desde la óptica jurídica internacional y comparada

por Sierra Morón, Susana de la

Artículo
ISSN: 1889-0016
Madrid Iustel 2020
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La primera comunicación oficial sobre lo que hoy conocemos como COVID-191 se realizó el 31 de diciembre de 2019 por las autoridades chinas, en concreto por la Comisión Municipal de Salud y Sanidad de Wuhan (provincia de Hubei). El foco que constituyó durante un tiempo la zona 0 del nuevo virus se desató tras la aparición de un nuevo agente patógeno de la familia de los coronaviridae, según las hipótesis iniciales a raíz de su transmisión a partir de animales de un mercado mayorista de marisco, pescado y animales vivos. Dicho agente, sin embargo, y a falta todavía de estudios concluyentes, parece que circulaba ya desde meses anteriores. La notificación inicial de las autoridades chinas realizada el 31 de diciembre refería 27 casos de neumonía de etiología
desconocida con inicio de síntomas el 8 de diciembre y 7 casos graves. El 7 de enero asimismo autoridades chinas comunicaron que se había identificado un nuevo tipo de coronavirus como causante de las patologías, virus que pasó a denominarse SARS-CoV-2. Desde China se compartió con la comunidad internacional la secuencia genética del virus el 12 de enero, a fin de poner en marcha la maquinaria para el diseño de tratamientos y vacunas.

Desde entonces, como es conocido, el virus se ha entendido por el globo y tanto los Estados como determinados organismos internacionales se han visto abocados a tomar medidas para paliar sus efectos en un contexto caracterizado por la incertidumbre, por la ausencia de experiencia previa ante una pandemia de estas características y, probablemente, por cierta improvisación ante una realidad desconocida y cambiante. Dado que no será la última vez que algo así suceda, conviene analizar con detalle desde todas las áreas del conocimiento qué se ha hecho y qué no, por qué se ha hecho y por qué no. Con ello, habría de contribuirse al diseño de un marco jurídico y
un protocolo para eventuales situaciones equivalentes que se produzcan a partir de ahora.

En esta crisis, cuyos efectos se determinarán pasado el tiempo, se han visto llamadas a intervenir diversas autoridades públicas, internacionales, estatales y subestatales, que –no siempre de forma coordinada– han intentado abordar el fenómeno desde distintas perspectivas no sólo territoriales sino también
desde la protección de bienes públicos diferentes y en ocasiones en conflicto. En las líneas que siguen se persigue realizar una aproximación somera a la intervención de estas autoridades y a las enseñanzas que de forma quizás atropellada pueden extraerse a día de hoy de cara a futuro, donde es bien previsible que hayamos de enfrentarnos a desafíos semejantes para los que conviene estar preparados.

Tabla de Contenidos

INTRODUCCIÓN;
INCERTIDUMBRE SANITARIA E INCERTIDUMBRE INSTITUCIONAL: TRANSPARENCIA E INFORMACIÓN EN LA INCERTIDUMBRE;
LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD EN LA PRESENTE CRISIS: ALGUNAS PINCELADAS SOBRE EL DESARROLLO DE LOS ACONTECIMIENTOS;
LA INTERVENCIÓN DE OTROS ORGANISMOS INTERNACIONALES: CRISIS GLOBAL Y DÉFICIT DE GOBERNANZA GLOBAL;
APROXIMACIÓN A DETERMINADAS REACCIONES NACIONALES;
BREVES CONCLUSIONES PRECIPITADAS.


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La primera comunicación oficial sobre lo que hoy conocemos como COVID-191 se realizó el 31 de diciembre de 2019 por las autoridades chinas, en concreto por la Comisión Municipal de Salud y Sanidad de Wuhan (provincia de Hubei). El foco que constituyó durante un tiempo la zona 0 del nuevo virus se desató tras la aparición de un nuevo agente patógeno de la familia de los coronaviridae, según las hipótesis iniciales a raíz de su transmisión a partir de animales de un mercado mayorista de marisco, pescado y animales vivos. Dicho agente, sin embargo, y a falta todavía de estudios concluyentes, parece que circulaba ya desde meses anteriores. La notificación inicial de las autoridades chinas realizada el 31 de diciembre refería 27 casos de neumonía de etiología
desconocida con inicio de síntomas el 8 de diciembre y 7 casos graves. El 7 de enero asimismo autoridades chinas comunicaron que se había identificado un nuevo tipo de coronavirus como causante de las patologías, virus que pasó a denominarse SARS-CoV-2. Desde China se compartió con la comunidad internacional la secuencia genética del virus el 12 de enero, a fin de poner en marcha la maquinaria para el diseño de tratamientos y vacunas.

Desde entonces, como es conocido, el virus se ha entendido por el globo y tanto los Estados como determinados organismos internacionales se han visto abocados a tomar medidas para paliar sus efectos en un contexto caracterizado por la incertidumbre, por la ausencia de experiencia previa ante una pandemia de estas características y, probablemente, por cierta improvisación ante una realidad desconocida y cambiante. Dado que no será la última vez que algo así suceda, conviene analizar con detalle desde todas las áreas del conocimiento qué se ha hecho y qué no, por qué se ha hecho y por qué no. Con ello, habría de contribuirse al diseño de un marco jurídico y
un protocolo para eventuales situaciones equivalentes que se produzcan a partir de ahora.

En esta crisis, cuyos efectos se determinarán pasado el tiempo, se han visto llamadas a intervenir diversas autoridades públicas, internacionales, estatales y subestatales, que –no siempre de forma coordinada– han intentado abordar el fenómeno desde distintas perspectivas no sólo territoriales sino también
desde la protección de bienes públicos diferentes y en ocasiones en conflicto. En las líneas que siguen se persigue realizar una aproximación somera a la intervención de estas autoridades y a las enseñanzas que de forma quizás atropellada pueden extraerse a día de hoy de cara a futuro, donde es bien previsible que hayamos de enfrentarnos a desafíos semejantes para los que conviene estar preparados.

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INTRODUCCIÓN;
INCERTIDUMBRE SANITARIA E INCERTIDUMBRE INSTITUCIONAL: TRANSPARENCIA E INFORMACIÓN EN LA INCERTIDUMBRE;
LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD EN LA PRESENTE CRISIS: ALGUNAS PINCELADAS SOBRE EL DESARROLLO DE LOS ACONTECIMIENTOS;
LA INTERVENCIÓN DE OTROS ORGANISMOS INTERNACIONALES: CRISIS GLOBAL Y DÉFICIT DE GOBERNANZA GLOBAL;
APROXIMACIÓN A DETERMINADAS REACCIONES NACIONALES;
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